Todo lo que toca se convierte en oro. Bueno, tal vez no en oro, pero desde luego si en buen diseño, del mejor. Esta arquitecta española afincada en Italia es la diseñadora más codiciada del planeta. Su creatividad no tiene límites. Puede construir un edificio, diseñar un restaurante, o crear el pomo de una puerta. No le gusta encasillarse y por eso rompe moldes.

Ha trabajado con todas las firmas importantes (Flos, Kartell, Cassina, Moroso, Cappellini…). Puede presumir además de tener uno de sus diseños (Fjord) en el MOMA y de haber recibido la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes del Gobierno español y aún así, cuando lees una entrevista suya, desprende una humildad que parece incompatible con su obra.

Su trabajo es divertido y poético, y a la vez pragmático y funcional. Unas veces reinterpreta y otras crea nuevos objetos, pero siempre apoyándose en la tradición y experiencia familiar. Sus diseños se distinguen por los colores, las formas orgánicas y las técnicas de fabricación, promoviendo cada vez más la producción artesanal.

Son cientos y cientos los objetos y muebles que esta trabajadora incansable ha diseñado, así que la tarea de hacer una selección no es fácil, y más cuando – como me ocurre a mi- te gusta todo lo hace.

Sus sofás son cálidos, mullidos, con asientos profundos, apetecibles para acurrucarse y no salir de ellos, aunque lejos del alcance de la mayoría de nosotros, no ya solo por el precio, sino por su tamaño. Digo yo que la casa tendrá que ir en consonancia, ¿no?. La mayoría de ellos son modulares y componibles, con lo cual puedes adaptarlo a tus necesidades. Aunque usa el color con maestría, se distingue por la selección de gamas neutras que aportan elegancia a sus colecciones.

[Haz clic en las imágenes si prefieres verlas a lo grande :-)]

Entre sus colecciones, la Husk de B&BItalia marca un punto y aparte. Esta compuesta de cama, sofá, mesitas, y toda una variedad de sillas y sillones. Es elegante y casual a la vez, suave y geométrica, simple y compleja, pero sobre todo confortable. Su seña de identidad es el tapizado capitoné, que crea una sensación envolvente para obtener el máximo confort, “como si fueran muchos cojines unidos” en palabras de Urquiola.

Sus diseños para jardín (y sinceramente, también para el interior de casa) se inspiran en objetos de artesanía tradicional que le son entrañables, pero con un twist que los hace únicos y glamurosos, con terminaciones sinuosas y delicadas.  Emplea materiales como aluminio, cuerda o fibra sintética trenzadas que permiten el paso del aire para que la sensación refrescante sea mayor. ¡Toda una oda a la naturaleza!

Y por último, un mix de objetos y mobiliario que no te dejará indiferente. Desde la lámpara CABOCHE que ilumina mágicamente con sus esferas de metacrilato, bañeras retro que nos recuerdan al oeste americano, la alfombra MANGAS, deliciosa y perfecta en los días de invierno, hasta vajillas inspiradas en flores o mini estanterías, ambos de metacrilato. Lo último con lo que se ha atrevido es una revisión del tradicional parquet  -algo que parecía impensable-  creando formas sinuosas y redondeadas que juegan con las formas como si de un puzzle se tratara.

¡Ay! Qué no daría yo por tener algo suyo…

PHOTOS: Patricia Urquiola

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